Educación digital: menores en red y padres a la deriva
A la pregunta realizada hace una semana a un grupo de adolescentes sobre “¿para que usáis los móviles? la respuesta unánime fue: Para todo y En todo momento y lugar. Para todo significa para buscar información, aprender o relacionarse virtualmente; sin duda la libertad de expresión y la amplitud de contactos es su punto fuerte. En todo momento y lugar no necesita explicación .
Se plantea cada vez más el tema de la educación y protección de los menores en Internet ¿están realmente protegidos?, ¿tienen una buena educación digital y de quien lo reciben?¿es una cuestión de los padres?, ¿es necesaria una regulación más rigurosa?, ¿hay que implicar a los colegios en esta labor? .
.- El 83% de los adolescentes y jóvenes en España emplean la mayor parte de su tiempo “online” en redes sociales. Casi el 100% de los jóvenes de entre 12 y 17 años navega por la Red y sólo el 15% de los padres sabe realmente qué hacen sus hijos en la Red.
.- Se ha notado un aumento de los casos de acoso a menores, sobre todo a través de programas de mensajería, chats, fotos, etc. 3 de cada 10 niños se enfrentan voluntariamente o involuntariamente a unos contenidos inadecuados en la Red en busca de un sitio o a la descarga ilegal de archivos.
.- Según un estudio realizado por la Fundación Maia y la Universidad Complutense de Madrid (UCM), un 37,2% de los menores de edad considera amigos a otros usuarios de los que sólo conoce el nick, mientras que otro 33,4 % los considera conocidos.
.- El porcentaje de menores adictos a las tecnologías ronda ya el 10%.
Se puede regular de forma más dura y clara protegiendo a los menores, se pueden reforzar las políticas de privacidad, puede haber más integración digital en las aulas. Sin embargo una buena educación tecnológica debe venir en gran medida de la mano de las familias. Es su responsabilidad educar también en red más allá de ejercer supervisión y control. La brecha digital entre padres e hijos es enorme pero la educación de los menores no puede dejarse caer al precipicio. Padres e hijos podrían aprender juntos el uso de redes, compartir temas comunes en internet, integrar el mundo on line en la vida familiar, naturalizar su uso, dar valor a Internet, entender el consumo diferente de medios y las nuevas formas de relación. ¿Se puede, con voluntad férrea, intentar acortar la distancia que cada día crece exponencialmente con las nueva tecnologías?

Se trata de un tema difícil de controlar. Pero sí, educar en este tema desde muy pequeños es importante para saber cómo manejar la red de una forma sana y productivam y es una responsabilidad tanto de la familia como de los centros educativos.